Datos personales

Mi foto
Patricia B. Bustos Psicoanalista /Coordinadora de grupos terapeúticos/ Prof. Enseñanza Común y diferencial / Mediadora Judicial / Voluntaria y Socia Activa de Mèdicos del Mundo

martes, 12 de julio de 2011

Me Mal Trata / 14/12/08




- La violencia se ejerce hasta con susurros y besos
- La violencia sexual no es solamente la violación o forzamiento de la relación. Al hablar de pareja me refiero a cualquier relación entre dos personas: esposo/a, amiga/o, jefe/a, hijo/a o un nieto/a que maltrata. 
La persona que acepta el maltrato se hace codependiente. Desde que te relacionas con alguien que mal trata, se transformará en juez y jurado, dirá lo que está bien y mal y, como codependiente, obedecerás sus razones. Te aislará de todos los que te quieren ayudar, de los que te hacen bien, criticarán a tu familia y te harán salir de ese círculo; te sacarán de la iglesia, de tus amigas/os, de todas las personas que podrían ayudarte, para que sólo dependas de él y pierdas tu identidad. 
La mujer/ hombre codependiente se olvida de sí misma/o para vivir la vida de otros. El que mal trata parece tener todo resuelto, ser poderoso/a y con capacidades, pero es la doble fachada. Siempre tiene el "plan salvador que te llevará a la luna" y es una gran mentira. 
El problema de la violencia en la pareja excede el de las mujeres golpeadas y el de los hombres maltratados, en la medida en que por lo general, estas relaciones son un ida y vuelta. Por tal motivo, sólo puede revertirse, si alguno de los dos toma la decisión de cortar el círculo vicioso que los convierte en víctimas de ese "amor" enfermo, producto de la baja autoestima de cada uno de los integrantes de la pareja.

. Buscar ayuda y asistencia psicológica es la mejor forma de poner fin a los golpes y superar esta situación, que en casos extremos, puede llegar a poner en riesgo la vida propia y ajena. (Psi. Patricia Bustos)


4 comentarios:

Pruden dijo...

Ojalá abundaran estos textos y no la telebasura, gracias por pulsar un tema de actualidad y que habla de la enfermedad de una sociedad -donde los hombres, en un número bastante importante, se resisten a la verdadera concecpión del amor, amar en libertad- y las medidas irrisorias contra este tipo de actividad. Quizás por ello los ciudadanos deberíamos aumentar las medidas y tender los puentes a estas víctimas. Lo dicho, gracias

Navarro dijo...

Un texto muy interesante tratando un tema preocupante de actualidad.
Un saludo!

escuchando palabras dijo...

Pruden coincido plenamente con vos, gracias por el apoyo social, besitos

escuchando palabras dijo...

Que pena q este tema sea actual y dificil de solucionar, gracias Navarro