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Patricia B. Bustos Psicoanalista /Coordinadora de grupos terapeúticos/ Prof. Enseñanza Común y diferencial / Mediadora Judicial / Voluntaria y Socia Activa de Mèdicos del Mundo

lunes, 27 de julio de 2009

Extrañar

La hija del Artista - Amedeo Mondigliani
Extrañar es más que una definición, extrañar es más que conceptos... Extrañar puede ser un llanto, puede ser una sonrisa, puede ser un pensamiento, puede ser una actitud, puede ser el apagar de tus ojos, puede ser un teléfono, una conversación, una mirada, un sueño, una resignación, una añoranza continua... Puede ser más que palabras. Extrañar puede ser una canción con o sin letra, una melodía, un paisaje que te trae recuerdos, una foto, un dibujo, una película que plasma tu sentimiento, un acto como el de ahora...definitivamente extrañar casi siempre es un acto... O siempre lo es. Puede ser un secreto también, extrañar puede ser una mentira pero también puede ser una de las verdades más grandes, uno de los sentimientos más profundos y reales, de los más tristes y significativos. Extrañar, puede ser un nudo en la garganta, un llanto reprimido, una idea, un recuerdo. Podemos extrañar mucho... Un momento, una persona, una forma de ser, un sentimiento... Pero creo que el extrañar que más duele es... El extrañar de una persona... Los recuerdos que se posan en tu mente todos los días, las oraciones que lo expresan, tus pensamientos que lo continúan…
¿Qué cosas extrañan?
¿Extrañan cosas o personas? El diccionario dice que extrañar es echar de menos algo. Dicen que extrañar no siempre tiene que doler... extrañar sería algo así como pensar en ese sentimiento que ya no nos late en la piel, como una nostalgia profunda, una huella que en cierto modo es parte constitutiva de eso que somos, de lo que nos define y nos determina, de lo que nos hace ser de un modo y no de otro, parecidos a muchos pero iguales a nadie... Numerosas ocasiones no nos percatamos que solemos extrañar no tanto a las cosas o los momentos como a las personas: a los que ya no están; a los que están, pero lejos; incluso extrañamos la persona que solíamos ser o que éramos cuando estábamos con otros. Pero hay días que extrañamos más que otros...Dicen que extrañar no siempre debe doler… a veces es inevitable. Otras ocasiones es una inefable calidez que nos llena el pecho, que nos recuerda cuán felices hemos sido, cuán arriesgados, cuánto hemos vivido, hasta dónde, con quién y por qué hemos llegado…Las cosas que se extrañan son las que más amamos o hemos amado en esta vida… y la sensación muchas veces es inexplicablemente maravillosa… que la disfruten... (Psi. Patricia B. Bustos)

4 comentarios:

JohnMisil dijo...

Me siento plenamente identificado, yo también soy adicto al plagio...

escuchando palabras dijo...

john, siempre es bueno encontrar algo o alguien en q identificarse, gracias x tu tiempo

pablo dijo...

Me gustó mucho este artículo...sabés que te sigo y te leo. Extrañar es maravilloso, es sentir que viviste es volver a sentir ese aroma, ese placer de haber disfrutado esos momentos inolvidables. Extrañar es tener memoria y mucho falta nos hace como sociedad no perderla. Que bueno leerte y que lástima que no entiendan tu mensjae... en fin se lo pierden

escuchando palabras dijo...

gracias pablo x ser una gran seguidor del blogs, tal vez x eso interpretas el mje, besos