Datos personales
- escuchando palabras
- Patricia B. Bustos Psicoanalista /Coordinadora de grupos terapeúticos/ Prof. Enseñanza Común y diferencial / Mediadora Judicial / Voluntaria y Socia Activa de Mèdicos del Mundo
lunes, 15 de agosto de 2011
Como Elegir el Psicólogo Adecuado 22/12/09
Hay veces en nuestras vidas en que el panorama se ve muy negro, nos sentimos inseguros e incapaces de manejar todo lo que sucede a nuestro alrededor. Esos momentos en que crees no tener control en tu vida son difíciles de superar, pero podrían ser más fáciles si contáramos con ayuda extra para salir adelante.
Aquí entra el trabajo de un psicólogo.
Es necesario ir si pasas por algún trauma fuerte y sientes que no logras recuperarte como la muerte de un ser querido, la separación de tus padres, una enfermedad, etc. También, si estás dentro de una situación que sientes que no puedes controlar como bulimia, anorexia, una tristeza muy fuerte, etc.
En fin, no olvides que es de humanos pedir ayuda, sólo investiga bien para encontrar a quien te pueda ayudar en tu caso específico, recuerda que son profesionales y no importa que tan grave sea lo que les cuentes ellos hicieron un juramento y no pueden divulgar tus secretos bajo ninguna circunstancia, tampoco te van a juzgar, van a juzgar tu problema para ayudarte a resolverlo así que no tengas miedo y visita uno si sientes que lo necesitas.
Consejos:
Antes de buscar al psicólogo adecuado, hay que encontrar el momento oportuno.
Una vez elegido, no es aconsejable cuestionar la técnica del especialista.
La primera impresión ante el terapeuta, es decisiva: Es fundamental sentirse bien tratado.
Al salir de la primera sesión, deberíamos experimentar que algo en nuestro interior se ha removido.
Pasadas unas sesiones, tenemos que percibir que nuestro psicólogo, entiende lo que nos pasa. (Psi. Patricia B. Bustos)
sábado, 13 de agosto de 2011
Sentido de Humor y La Vida
Pato B y Pato L
La vida humana constituye una tragedia para los que sienten y una comedia para los que piensan, por eso sólo las personas con sentido del humor poseen tanta sensibilidad como lucidez. El humor convierte a la vida en una tragedia casi bufa y en una comedia casi melancólica.
Las personas que no son capaces de reírse de sí mismas son profundamente desgraciadas, porque no pueden permitirse el placer de ser indulgentes consigo mismas.
Todos sabemos que nuestro peor enemigo no siempre es el tirano que está enfrente.
Contra la vida, la mejor defensa es el humor. Quien posee sentido del humor sabe que es hombre y que nada humano le es ajeno.
El humor sirve para hacer más llevadera la seriedad de la vida.
El humor sirve para desenmascarar ese círculo vicioso en que se desenvuelve nuestra existencia, esa profunda inutilidad de lo útil. Cuando las cosas se ponen feas y los problemas parecen no tener solución, resulta de gran ayuda saber afrontar la situación con una sonrisa que le quite dramatismo. El sentido del humor es un mecanismo psicológico muy sofisticado que permite aumentar la eficacia con la que nos enfrentamos a las situaciones.
El sentido del humor se concibe como una actitud derivada del conocimiento propio y la aceptación propia. Es una manera positiva de ver la vida y de recibir la alegría del resto mundo. Por ello, el buen humor de una persona se relaciona con su optimismo y su buena predisposición para enfrentar sus desafíos.
El buen humor; además, está relacionado con la creatividad y la innovación, porque, gracias a ellas, uno puede distanciarse de los problemas, vaciar la mente de pensamientos o emociones superfluas y pensar mucho sin ponerse serio.Si no tiene sentido del humor, una forma de estimularlo es jugar con su propio ego, tomarse en broma sus defectos, desarrollar un sano sentido del no-ridículo y desechar el pesimismo de su vida.
Para mantener una actitud activa y no dejarse arrastrar por los problemas, se hace imprescindible saber relativizar el problema, observarlo con cierta distancia para suavizar su impacto negativo. Es lo que algunos psicólogos llaman "optimismo inteligente".
El humor, sin embargo, no es una capacidad innata del ser humano. No se nace con él, sino que se va aprendiendo a lo largo de la vida, y puede aumentarse o potenciarse con un poco de esfuerzo.
La base de la risa y del humor está en sacar las cosas de contexto, invertir situaciones habituales… Tiene un gran componente de instinto de supervivencia, de escudo ante los problemas insuperables.
Entrenar el cerebro para darle la vuelta a las situaciones de esta forma estimula la inteligencia y la velocidad de respuesta de la mente.
Así que ya sabes, si deseas encontrar una buena amistad, aunque no sea precisamente amor, empieza a ponerle un poco de humor a tu vida!!!. (Psi. Patricia B. Bustos)
viernes, 12 de agosto de 2011
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