Sakkarah, una bloguera amante de la justicia.
Me ha hecho entrega de este premio el cual hay que entregar a 15 personas y contar 7 cosas sobre ti.
Mis cosas:Ser leal a mis principios
Me gusta nutrirme de los demás
Transitar esta vida cuidando mis afectos
No perder nunca la sonrisa
Sentirme plena cuando miro los ojos con brillo de Lucio
Me encantan las sorpresasMe gusta muchomucho mi profesión
Los 15 blogs a los que hago entrega del premio son:
Desvanecerse / Orangel Gil Delgado / Luces y Sombras / Algo mas que Palabras / Cuando Puedas Comprender / Enrique Rojas Guzmán / Poemas y Reflexiones / Volando hacia las Estrellas / Diario de una Frenética Señorita / Dibuja la Vida a tu Modo / Capturando Belleza / Alborada / Acróbata / Lluvia de Hojas / Marpin y la Rana
Me alegraste Sak
Datos personales
- escuchando palabras
- Patricia B. Bustos Psicoanalista /Coordinadora de grupos terapeúticos/ Prof. Enseñanza Común y diferencial / Mediadora Judicial / Voluntaria y Socia Activa de Mèdicos del Mundo
lunes, 7 de febrero de 2011
Premio
Sakkarah, una bloguera amante de la justicia.
Me ha hecho entrega de este premio el cual hay que entregar a 15 personas y contar 7 cosas sobre ti.
Mis cosas:Ser leal a mis principios
Me gusta nutrirme de los demás
Transitar esta vida cuidando mis afectos
No perder nunca la sonrisa
Sentirme plena cuando miro los ojos con brillo de Lucio
Me encantan las sorpresasMe gusta muchomucho mi profesión
Los 15 blogs a los que hago entrega del premio son:
Desvanecerse / Orangel Gil Delgado / Luces y Sombras / Algo mas que Palabras / Cuando Puedas Comprender / Enrique Rojas Guzmán / Poemas y Reflexiones / Volando hacia las Estrellas / Diario de una Frenética Señorita / Dibuja la Vida a tu Modo / Capturando Belleza / Alborada / Acróbata / Lluvia de Hojas / Marpin y la Rana
Me alegraste Sak
domingo, 6 de febrero de 2011
Poemario de Rumbos
viernes, 4 de febrero de 2011
...en los labios desnudos de una mujer...
...en los labios desnudos de una mujer...
íntegros en la piel
palmoteamos a un solo ritmo
desde la mayor hasta la menor
y respiramos en viceversa
anclados a las emociones
sospechas de un perfil que mira
rasguñamos al eco del tacto
que gime detrás de las cortinas
salpicas tu voz a mordiscos
como piedra que vuela al precipicio
atas tu fuerza al impulso
y súbitamente
estalla la media luna
en una tormenta
maldices cualquier desmayo
exiges mayor tortura
eliminas al tiempo
en el paseo de tus molduras
cortas los arbustos
el monte de venus se ilumina
tu caminar tiene bríos
que solo reposan en mi boca...
VÍCTOR ABEL NIQUINGA RUIZ
jueves, 3 de febrero de 2011
EL PLACER
Cuando la noche enciende
las estrellas de cera de nuestra habitación,
abandonado al rito del placer.
Y apareces triunfal, como el deseo:
con chaqueta, con guantes,
falda y suéter ceñidos a tu respiración;
con tacones de aguja,
medias negras de malla,
un pañuelo de seda que rodea tu cuello,
un sombrero de sombras que ilumina tu pelo.
Embriagada de música bailas ante el espejo.
Giras, muy suavemente, gustándote, gustándome.
Miras cómo te miro tu cuerpo de guitarra:
los ojos como un agua violenta pero frágil,
la boca fuego húmedo, los brazos casi alas, la cintura,
el peligro frutal de las caderas,
los incesantes pies.
Sin dejar de moverte,
muy lentamente vas quitándote
la ropa hasta mostrar las dunas de los hombros, del vientre,
las rodillas, los pechos pequeños y turgentes,
las nalgas y los muslos, el pubis y la espalda,
hasta quedar vestida toda con tu belleza.
Y todo
-las palabras obscenas,
los espasmos en cruz de la lujuria,
los flujos y jadeos, el éxtasis carnal-
nos transparenta el alma feliz como un milagro:
la muerte de la muerte.
*El poema pertence al libro Claro interior que acaba de publicar Olifante, la editorial de Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes
Extraño Amor
Que extraño es este amor que siento,
que vuelve la noche madrugada,
y me deja a veces sin aliento,
apretando los pliegues de la almohada.
Que extraño es este amor humano,
y que tonta esta forma de quererte,
acaricio el aire con mi mano,
y debo cerrar los ojos para verte.
Que extraño es este amor sincero,
que deberías saber que poco pido,
ser de tu amor eterno carcelero,
y poder olvidarme del olvido.
Victor Iglesias Gois
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